Partido muy intenso en donde tanto Icardi como Zapata fueron protagonistas. Foto: Giuseppe Cacace / Getty Images

La audiencia oriental estará satisfecha: el primer Derbi de la Madonnina disputado a las 12:30 (para los tifosi asiáticos), y el primero con ambos conjuntos ya oficialmente con dueños chinos, regaló espectáculo y goles como ocurrió en la ida. Fue otro 2-2, aunque esta vez celebró el AC Milán, que salvó el empate en el tiempo añadido. En la ida, con el mismo resultado y siempre sobre la bocina, el gol que puso las tablas fue del Inter Milán.

Los rossoneri dieron las mejores sensaciones en el comienzo del choque. Bacca desperdició una enorme oportunidad tras apenas dos minutos, chutando alto en el corazón del área rival, y Deulofeu, siempre protagonista, después de una bonita jugada personal y con poco ángulo, golpeó el palo. El español, imparable, siguió creando peligro y siendo el centro de las iniciativas ofensivas de los de Montella, que sin embargo recibieron dos mazazos en el tramo final del primer tiempo.

En el 36′, un preciso pase largo de Gagliardini puso a Candreva solo delante de Donnarumma, y el italiano, con una bonita volea, abrió la lata. Antes del descanso, además, los de Pioli también marcaron el segundo con Icardi, que completó una bonita combinación con Perisic sumando ya 21 goles en esta Serie A.

El argentino se mantiene como goleador del negriazul.
Foto: Flavio Lo Scalzo / EFE

El Milán empató con mucha garra sobre el final

En la reanudación el Milán creció con el paso del tiempo, acercándose a la portería de un gran Handanovic poco a poco, siempre empujado por las llegadas de la pareja española Deulofeu-Suso, absolutamente protagonista. El gol de la esperanza llegó justo gracias a un centro del gaditano, que aprovechó el defensa central Romagnoli con la destreza de un delantero centro.

El tanto encendió los últimos minutos, con alguna patada de más en el mediocampo y mucha garra en el césped. Los rossoneri creyeron en la remontada hasta el último minuto de un enorme tiempo añadido (eran cinco minutos, acabaron siendo siete: a los nerazzurri no le sentó nada bien). Al final pudieron celebrar. En la última jugada del partido, Bacca prolongó un saque de esquina de Suso en el segundo poste, donde otro defensa, Zapata, estaba listo para empujar entre palos. Un tanto confirmado con la goal-line technology y que pesa muchísimo. Gracias al empate, el Milán conserva la ventaja de dos puntos sobre sus ‘primos’, que marchan séptimos y fuera de los puestos de Europa.

El defensor colombiano fue el salvador de los rojinegros.
Foto: AFP

Objetivos pobres para dos equipos con aquel palmarés: las directivas chinas, a partir del próximo curso, tienen la obligación de volver a pelear por volver a la Champions. Con cuatro equipos clasificados directamente a la fase de grupos gracias a la reforma UEFA, no conseguirlo sería un desastre.

Fuente: AS