El equipo de Pep Guardiola dominó el partido desde el inició y encontró el premio del gol poco antes del descanso en un remate de Sterling a centro de Sane. El árbitro se lo anuló injustamente pero el City volvió a la carga y, en el minuto 62, Sergio Agüero se resarció con el 1-0. El Arsenal, desaparecido hasta entonces, resucitó y apenas diez minutos más tarde Monreal devolvió las tablas al marcador para convertir los 20 minutos finales del partido en una ruleta rusa. La bala, pese a dos palos del City y un par de buenas ocasiones de los Gunners, no quiso salir y hubo que esperar hasta la prórroga para encontrar al ganador. Ahí, Alexis Sánchez resolvió para aliviar la crisis del Arsenal y condenar al City a una temporada en blanco en su primer año con Guardiola.

El City salió a Wembley fiel al estilo del técnico catalán. Amasó el balón en el centro del campo y esperó con paciencia su momento para dar el picotazo en el ataque con el cuarteto formado por Agüero, Silva, Sane y De bruyne. La lesión de Silva a los 20 minutos de juego obligó a Pep a cambiar a Sterling por el canario, pero el plan se mantuvo inamovible. El Arsenal, amurallado en un 3-4-3, consiguió protegerse del chaparrón pero apenas se dejó ver por el área de Claudio Bravo.

City boss Pep Guardiola (left) and Arsenal manager Arsene Wenger keep a close eye on proceedings in the first-half 

Sendos cabezazos sin peligro de Giroud y Silva fueron lo único reseñable en una primera media hora ideal para ponerse el pijama. El sol londinense que golpeaba con fuerza el césped de Wembley y la hora del partido también ayudaron a que más de uno se echará una cabezada.

La polémica llegó a tiempo antes del descanso para despertar el encuentro y agitar el debate sobre el famoso VAR. El árbitro acertó al anular un gol de Koscielny por fuera de juego pero las cámaras demostraron que se equivocó poco después al hacer lo mismo en otro tanto de Sterling. Sane centró y el inglés batió a Cech a placer desde dentro del área pero el trencilla mantuvo el 0-0 en el marcador al entender que el balón había salido del campo.

El Arsenal, aliviado por el error arbitral, salió de los vestuarios con mejores intenciones. Fue inútil. El City aprovechó su salida de la cueva para pillarle desprevenido en una contragolpe tan bien resuelto como mal defendido. Touré vio el hueco a la espalda de los centrales y Agüero ganó en velocidad a la zaga Gunner para definir con maestría ante un Cech transparente.

Aguero raced onto Yaya Toure's perfectly-weighted through ball before applying the calmest of finishes past Cech 

El tanto resultó mano de santo para el Arsenal. Por fin se atrevió a tutear a su rival y sólo 10 minutos más tarde su valentía tuvo premio con el empate. Monreal, aprovechando su nueva posición de carrilero, emergió de la nada en el segundo palo y empotró a Bravo como le hubiera gustado hacerlo a Giroud.

Monreal  and Olivier Giroud roar with delight after Arsenal left back's 71st-minute strike keeps Arsenal's FA Cup hopes alive
El empate sirvió de acicate para que ambos equipos se lanzaran sin miedo a por la victoria en los últimos 20 minutos. Toure y Fernandinho la merecieron con sendos balones al palo mientras que Ozil y Welbeck lo intentaron con la misma poca fortuna por el otro lado.

La prórroga fue inevitable y ahí el Arsenal tiró de la casta que le ha faltado en la Premier League para llevarse el partido. Alexis Sánchez, su mejor futbolista, apareció en el momento y en el lugar adecuado para poner el 2-1 a los 100 minutos de juego y dar a Arsene Wenger algo de aire tras unos meses de penurias. El City, mientras tanto, cerrará el año de vacío y con el recuerdo de ese gol de Sterling que el árbitro no quiso que subiera al marcador.

Sanchez and Gunners team-mate Gabriel slide on the Wembley turf as the post-goal celebrations continue 

Fuente: AS.com