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En el triunfo azulgrana fue determinante la mano de Luis Enrique

En nueve minutos del segundo tiempo, el Barcelona le dio la vuelta al partido y se impuso en el complicado campo del Borussia Mönchengladbach (1-2), un equipo que no perdía en su feudo desde enero de este año tras acumular once victorias consecutivas.

Asimismo, el guión del juego era el esperado hasta que un error de Busquets desequilibró el partido y todo se complicó para los catalanes. Además, El mediocentro perdió en la construcción ante Dahoud, el balón llegó a Raffael, éste a Stindl y entró Thorgan Hazard para batir a Ter Stegen en la primera llegada clara de los locales en el minuto 34 (1-0).

Hasta el final del primer tiempo, los alemanes recularon sobre su área, pero el Barcelona solo llegó una vez, en un remate de Suárez en el 39. Los azulgrana estaban enredados, sin soluciones en ataque y con demasiados problemas para frenar las transiciones del Gladbach.

En los primeros minutos del segundo tiempo, Raffael, el mejor de los alemanes, se retiró por lesión y Luis Enrique movió su alineación.

Busquets recuperó un balón cerca del área alemana, pasó a Neymar y el brasileño se la puso a Arda. El turco, que apenas llevaba cinco minutos sobre el terreno de juego, batió a Sommer y marcó su primer gol en la Champions con la camiseta azulgrana (1-1, min. 65).

En apenas nueve minutos, los azulgrana le dieron la vuelta a la situación. A la salida de un córner, en una acción que pareció ensayada, Neymar sirvió al centro del área a Suárez, el uruguayo remató de primeras, Sommer rechazó y Piqué cazó el despeje para marcar el 1-2 (min. 74).

Fuente: EFE