Foto de: Prensa Caribes

El pelotero firmó hace 20 años al profesional con los Yanquis de Nueva York por 1.600.000 dólares

Infinidad de recuerdos invaden la mente de Jackson Melián al momento de pisar el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel, escenario que le vio nacer como pelotero profesional. Su firma, su debut, su primer hit, sus jugadas, sus victorias. Serán muchas las imágenes que desfilarán por su memoria cuando ponga fin a su trayectoria de veinte años en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

Desde que se incorporó a los últimos días de entrenamiento de pretemporada en Puerto La Cruz, Melián no ha hecho otra cosa que vivir a plenitud sus últimos momentos como pelotero activo. Su emoción en el rostro es más que notoria en las prácticas y la entusiasta manera de compartir con sus compañeros de equipo, pese a la resolución de no volver a jugar, que tomó hace algún tiempo.

“Son decisiones que tarde o temprano todo jugador debe tomar. La palabra retiro estaba fuera de mi mente, ni la mencionaba, ni quería que me la mencionaran. Sin embargo, creo que ha llegado el momento. No fue fácil, pero, si soy sincero, estoy cansado, veinte años es mucho tiempo y siento que hay que dar paso a las nuevas generaciones”, señaló Melián.

¿Por qué se retira?

Muchos se han preguntado ¿Por qué Melián se retira si solo tiene 36 años y jugadores con mayor edad todavía están en el terreno? El caraqueño admitió que también se hizo la misma interrogante, de hecho, reveló que se siente en condiciones de continuar en la pelota activa por lo menos dos años más.

“Si me pusieran a jugar en este momento yo lo haría. Es más, lo hice en el último interescuadras (en los entrenamientos) y me sentí bien. Estoy en buenas condiciones. Quisiera seguir jugando, me encantaría, pero sé que últimamente las circunstancias no se han dado y es mejor hacerlo en este momento. Estoy mentalmente preparado para el retiro”, comentó.

El beisbol no fue el único deporte que practicó Melián. El toletero derecho se dio a conocer en el estado Anzoátegui en la natación, una especialidad que le valió varios reconocimientos, tanto nacionales e internacionales. Tan bueno fue practicando esa disciplina que una escuela de natación lleva su nombre en la localidad de Lechería, donde creció y aún vive.

Pero al final terminó por elegir el mundo de la pelota, un camino que fue, según sus propias palabras, el mejor que pudo haber tomado.

Caribe de corazón

A lo largo de su carrera en Venezuela, Melián vistió todos los uniformes de la LVBP excepto el de Navegantes del Magallanes, ni siquiera en calidad de refuerzo. Pero para el caraqueño siempre habrá uno con el cual siempre se sentirá identificado y con el que también guarda un especial afecto por siempre: Caribes.

“Desde siempre me he sentido de Caribes, yo nací en Caracas, pero mi mente y corazón están en esta tierra y su gente. No hay nada que me haga más feliz que retirarme en casa, con el equipo de toda mi vida y con el que viví grandes momentos, entre ellos la obtención de un título, algo que desde niño soñaba que lograría con esta novena. El circulo está completo, ahora solo hace falta despedirme con un enorme batazo de cuatro esquinas (risas)”, relató.

¿Qué será de Melián?

Una vez que termine el partido de esta tarde, contra Leones del Caracas ¿Qué será de Melián? Aunque desde hace un tiempo está trabajando en la academia de peloteros que tiene en Lechería junto a su hermano y el conocido scout internacional, Carlos Ríos, hay quienes se preguntan si el jardinero tendrá un futuro como coach de algún equipo profesional. Una idea que le encanta a Melián. Sin embargo, confesó que al menos en el mediano plazo tiene otros planes.

“Disfrutar mi vida, estar con mi familia, mi esposa, mis hijas. Llevar una vida tranquila, es lo que haré. Llevo mucho tiempo jugando beisbol, es una parte importante de mí y que me ha acompañado casi toda mi vida, pero quiero descansar de todo esto. Aunque seguiré trabajando en la academia junto a los jóvenes, a quienes quiero brindarles todo lo que aprendí de este bello deporte, que exige disciplina, constancia y respeto. Así que no voy a estar lejos de un parque de beisbol. Es algo que siempre amaré”, expresó.

Un gran prospecto

Jackson Melián pronto llamó la atención de scouts y varios equipos de las Grandes Ligas se interesaron por su firma en 1996, hace justo 20 años. La organización de los Yanquis de Nueva York se adelantó al resto y le dio un bono de 1.600.000 dólares por su rúbrica, una cifra récord para un venezolano en ese momento. Desde entonces muchos siguieron de cerca su carrera por el incentivo que había recibido y el club que se lo había entregado.

Pero la gran promesa nunca se materializó y Melían nunca se puso un uniforme de las Mayores.

“Simplemente no se dio. Hay cosas que se le escapan a uno de las manos. Ojalá pudiera controlar como van a ser las cosas. Así es la vida. Siempre di lo máximo dentro y fuera del terreno, todos los días hice el esfuerzo que se ameritaba para poder llegar a las Grandes Ligas y me quedo con eso. Estoy tranquilo”, destacó.

Fuente: Prensa LVBP