Foto extraída de Getty Images

El mismo mar que lo vio luchar, también lo vio tomar su último respiro

Este domingo se dio a conocer la trágica noticia de la muerte del pelotero cubano José Fernández. El joven cubano murió junto a otras dos personas entre Miami y Fisher Island.

Fernández, nacido el 31 de julio de 1992 fue un jugador de la MLB. Con 24 años formaba parte del equipo Marlins de Miami. Sin embargo, el 25 de este mes culminó de manera trágica su vida a causa de un accidente en bote.

El jugador nació en la ciudad de Santa Clara, Cuba. Pero tras varios intentos de fuga, logró salir a los 16 años para cumplir su sueño de jugar en las grandes ligas.

Su historia fue un tanto dura. Puesto que fue capturado varias veces por las autoridades cubanas cuando intentaba salir de la Isla. Esto, para reunirse con su padre Ramón, quien vivía en Tampa desde el 2005.

Además, en uno de sus intentos por escapar, permaneció varios días perdido en el mar. Hasta que las autoridades costeras lo encontraron y lo devolvieron a su país. Igualmente, por su decisión de abandonar la isla fue expulsado de la escuela, tan solo tenía 14 años.

Sin embargo, su sueño era jugar en las mayores. Y no descansaría hasta lograrlo. Fue entonces en el 2008 con 16 años y en su cuarto intento que logró llegar a Estados Unidos. Primero llegó a México y de ahí viajó a Tampa.

Se dice que en una de sus travesías logró rescatar a su madre. La cual se estaba ahogando cuando viajaba en un bote rumbo a Miami.

Fue así como 4 años más tarde de su llegada, el equipo de los Marlins lo fichó. En primer lugar fue as de la rotación de Don Mattingly. Allí comenzó sus pasos como profesional en 2011, luego fue seleccionado en el lugar 14 del draft de los Marlins de Miami.

Pero el debut oficial de Fernández pudo llevarse a cabo en la temporada 2013, específicamente el 7 de abril, y su calidad lo llevó a titularse con el premio de Novato de Año.

A pesar de la corta carrera que duró tres años, dejó excelentes números. Tuvo efectividad de 2.58, ganando 36 encuentros y cayendo únicamente 7 veces en 76 salidas, ponchando a un total de 589 bateadores.

En la actual temporada tenía su mejor desempeño. Contaba con 16 victorias, 8 derrotas, 29 aperturas, 182.1 innings de actuación y 253 ponchados. Además de un porcentaje de innings lanzados de 2.86 en carreras limpias.

Sin duda alguna el beisbolista merecía otro final. En las mismas aguas que lo vieron salvar a su madre y escapar por un mejor futuro, Fernández tomó su último respiro.

Con información de Ovación Deportiva y El Nacional.