Foto extraída de AP.

Nápoli luchó por conseguir la victoria a pesar de que su rival tenía un jugador menos.

En la primera jornada del grupo B de la Champions, el delantero Mili fue decisivo para el triunfo del Nápoli 2-1.

El conjunto napolitano empezó el partido con un poco de timidez ante un Dinamo Kiev que, liderado por el talento ucraniano Andriy Yarmolenko, apretó con insistencia en los primeros minutos.

Tras presionar, los locales se adelantaron por medio de Denys Garmash, quien definió con un derechazo que puso el 1-0.

A pesar de recibir el primer tanto, el Nápoles supo reaccionar con carácter y logró dar la vuelta el resultado antes del descanso gracias a un doblete del polaco Milik en el 36′ y 46′.

El delantero igualó el choque con un cabezazo tras un gran centro del argelino Faouzi Ghoulam, y en el último minuto de la primera mitad remató de nuevo de cabeza.

Milik, que fichó por el Nápoles en el mercado de verano, lleva ya 4 goles con el nuevo equipo (marcó un doblete al Milan en agosto).

En el 65, los ucranianos se quedaron con 10, a causa de la doble amonestación a Sydorcuk por una falta inexistente.

A pesar de eso, el Nápoles no logró cerrar definitivamente el partido y tuvo que sufrir hasta el final para conseguir los tres puntos.

El mayor peligro fue en el 88, cuando el Dinamo Kiev dispuso de una falta directa desde el límite del área. Yarmolenko golpeó con la zurda pero su remate terminó alto.

Esa fue la última ocasión de un partido que permitió al Nápoles empezar con una importante victoria como visitante el grupo B de la Champions.

Los azules se sitúan a tres puntos y lideran la tabla con dos puntos de ventaja sobre Benfica y Besiktas, que empataron a 1 en el estadio Da Luz.

Texto extraído de EFE.