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Muy poco ofreció el partido más esperado de la semifinal de Europa League. Celta ha dado todo por esta competición. Ha dejado de lado la liga local para luchar por el primer título europeo en su historia. El ‘Toto’ Berizzo ha sido principal protagonista de este auge de los gallegos y pese a la derrota como locales, aún mantendrán una esperanza: darle la vuelta en Old Trafford. Pero hay un rival difícil que lidera Mourinho. Y es que el técnico portugués no se juega la gloria, algo más importante para él: su reputación.

Encuentro parejo y de pocas ocasiones. La camiseta de mayor jerarquía se terminó interponiendo. Hoy era un día especial en Vigo, se reflejó en el estadio y en el nerviosismo celeste. Sergio Álvarez fue figura, como de costumbre, y ‘Baby’ Rashford hizo saber que Ibrahimovic no es indispensable.

The teams line-up prior to kick-off where both were looking to gain an advantage going into next week's second leg

En un recinto esperanzado, se suscitó la primera ocasión al minuto 11′ con un cabezazo de Wass que conmocionó a su público más por lo que prometía que por lo cercano. Tras nueve minutos, Rashford accionó una excelente jugada individual y al no conseguir descargo se animó a patear el balón que se dirigía a la escuadra del meta que se estiró para evitar el primero. Al 35′ Mkhitaryan se adentraba al área y amenazó con anotar de no ser por la pierna que estiró Sergio Álvarez. Ya era héroe el argentino y el festival continuaba. Pues, a poco del final, Rashford y Lingard elaboraron una jugada que terminó definiendo este último, pero contó con la enorme atención del ‘Gato’ para despejar la bola.

Sergio Alvarez in the Celta Vigo goal was unable to stop Rashford's second-half free-kick from hitting the back of the net 

 

Y era eso. Sin ser arrollador, el Manchester dominaba el partido. El Celta de Vigo tenía constantes acercamientos, pero la defensa ‘Red’ se vio bastante sólida. Pione Sisto fue el más irreverente y la actuación de Aspas un tanto floja.

La segunda mitad terminó de destapar un partido que parecía que iba a terminar en nada. El elenco de Mourinho le agradaba el resultado, jugaban a la defensiva, pero la misma tranquilidad les favoreció. No le favoreció fue a los últimos 45′ que entrevieron muy pocas ocasiones y más juego en el mediocampo. La primera oportunidad se dio en el 52′ con un centro de Guidetti que remató Aspas con el hombro accidentalmente. Cumplida la hora del partido, el habilidoso Pione Sisto envió un disparó que provocó la enorme estirada de Sergio Romero, fue la más clara del local. Cuando más lejos estaba el gol en ambos arcos, llegó el grito sagrado. En un tiro libre en el 67′ Marcus Rashford cobró con potencia hacia el palo del arquero y puso a saltar a todo el banquillo inglés. Sergio Álvarez tiene parte de responsabilidad, pues se posicionó en el medio esperando un posible cobro de Daley Blind. El gol produjo el desespero vigués que intentó con más corazón que fútbol. O con fútbol, pero ante una defensa férrea. Lo más cercano fue a veinte minutos del final en una muy buena jugada del tridente celeste que terminó recibiendo Jonny, pero que al tardar en chutar, envió un pase comprometido a Aspas, quien chutó mordido.

Marcus Rashford opens the scoring for Manchester United against Celta Vigo with this stunning second-half free-kick 

Poco que contar. Celta de Vigo tendrá que romper una muy dura defensa y luego vencer a un sólido arquero. Se antoja difícil en el papel. Sin embargo luchan por un sueño, y cuando este parece perdido, hay menos presión para ello. La meta del United es clara. El título les da un cupo a la Champions y les otorga el sabor de algo que mucho extrañan: la gloria europea. Más chica, pero aún pesa.

@Kevin_VivaslO